Es gracioso, pero cada vez que pongo mis dedos en el teclado, es cuando las experiencias empiezan a decantar sus enseñanzas.
Últimamente, no han sido tiempos fáciles. Hay como una avalancha de cambios en mi interior. Son cambios constantes, permanentes análisis, cambios en el obrar…y sin embargo, el cambio a pesar de lo grande y abrumante es silencioso. ¿Cómo explicarlo? ¿Alguna vez sintieron algo así?
No puedo afirmar mucho, pero tengo la impresión de estar “volviendo a casa”. O mejor dicho, de haber vuelto luego de un largo viaje y estar caminando por sus habitaciones, re-encontrándome en ella. Viendo lo que fue originariamente y el abandono que sufrió. Entiéndase por “casa” mi propio yo.
Uno de esos reconocimientos, aunque no puedo afirmarlo aún con certeza, es el de mi temperamento. Me pregunto si es posible que una pueda invertir los roles en un acto de “supervivencia”.
Quiero decir, siempre me han dicho que era sanguínea-melancólica, pero ¿y si originariamente era a la inversa, melancólica-sanguínea?
Mi madre siempre dijo que cuando yo era una chiquilla de 2, 3,5 años ella pensaba que yo era autista porque siempre estaba alejada, pensando. Incluso recuerdo esas primeras sensaciones de asombro y cuestionamiento que experimentaba ante la naturaleza siendo una niñita de tan solo 2, 3 años. Tengo muy gravada esa impresión de tener en mí interior una mujer sabia que me hacia notar todas las cosas.
Luego llegaron los problemas matrimoniales de mis padres y el resto de mis hermanos. Y frente a todas esas inquietudes que bullían en mí y todo el caos fuera de mí, simplemente me sentí completamente sola, sin nadie que notara todo lo que estaba experimentando; ante eso sólo atine a tomar las riendas. Pienso que fue así como invertí mi temperamento.
Hoy, luego de años de bloquear emociones, ahora que me reencuentro con mis sentimientos y estoy aprendiendo a ACEPTARLOS y volverlos trascendentes y útiles uniéndolos a la pasión de Jesús, poco a poco voy llenándome de calma. Esa calma me permite filosofar mas x así decirlo. Pensar, analizar, profundizar. Eso también arranca suspiros de nostalgia. Pero a su vez, (quizás me equivoque, tengan en cuenta que estoy en medio del proceso de cambio y que no podré tener palabras definitivas sino cuando esta etapa se cierre) tengo la impresión que la DETERMINACIÓN, algo que siempre me falto, comienza poco a poco a crecer en mi.
¡Que importante es conocerse a uno mismo! ¡Que gran ayuda para la vida saber quién era cuando la vida aún no había dejado su huella en mí…la vida y el pecado! Ahí podemos ver lo que Dios puso en nosotros de un modo mas cristalino. Al notarlo, reconocemos las herramientas que puso en semilla para que, al regarlas, al aprender a usarlas diestramente pudiéramos realizar aquel designio x el cual fuimos puestos en este mundo. Victor Frankl, dijo que nosotros no inventamos el sentido de nuestra vida, sino que lo descubrimos. ¡Cuánta verdad!
¡Que tarea mas cargada de grandeza y responsabilidad la de los padres! No en vano se dice que son CO-CREADORES. Son los jardineros de ese jardín de Dios que debiera ser nuestra alma. Y lo mismo los educadores. ¡Que lejos estamos de estar atentos a estos “deberes-privilegios”! Y así, el mundo viene desmoronándose desde hace años.
Pienso que igual que el cuidado de un huerto ha de ser la educación. Hay un tiempo para PLANIFICAR, CULTIVAR, COSECHAR, SEMBRAR.
Como con la jardinería, es importante informarse sobre los frutos, el aspecto y las plantas que querremos obtener del jardín de nuestras almas…o la de nuestros hijos. Me pregunto qué tanto se preocupan los padres en pensar en cómo educar a sus hijos. ¿No es cierto, acaso, que esta lleno de padres improvisados? Ni siquiera son conscientes que son responsables no solo de la vida en esta tierra de sus hijos, sino también de su alma en la futura.
Luego de la INFORMACIÓN, vendrá la parte de PLANIFICACION, estudio del terreno. Y aquí es cuando, gracias a su previa instrucción, podrán reconocer los puntos fuertes y débiles de las criatura: como por ejemplo su temperamento, que podríamos compararlo con la tierra donde se trabajará.
El temperamento, creo yo, encierra tanto las virtudes en POTENCIA, como los vicios EN ACTO. No nos olvidemos que somos naturaleza caída y tendemos al mal desde nuestra más tierna infancia.
Caprichos, celos, egoísmos, todas esas cosas los padres deberán erradicar o transformar del modo más inteligente posible.
También en el temperamento encontramos el caudal de fuerzas cada uno y según ese caudal será el método que aplicaremos para encauzar esas energías, para que como las acequias y los canales, no inunde todo, no se desborde generando caos a su alrededor.
Descubrir sus habilidades para la música, la escultura, los deportes, el estudio…será otro de los deberes de padres y educadores. Todo, todo, todo, fue puesto en cada uno para que cumpla luego el fin, su propósito en esta vida.
Una vez conocido el territorio, llega el momento del CULTIVO. Qué hacer con todas esas particularidades, y cómo lograr un jardín armónico, sacando malas hierbas, plantando en cada rincón del alma las “plantas-virtudes” más adecuadas.
REGAR-PODAR-QUITAR, será como la época de cuidado intensivo del jardín hasta que llegue el momento tan esperado: LA COSECHA.
No pensemos que sólo debemos alimentar el estómago de nuestros hijos, sino también su espíritu, su psiquis, que es lo que nos hace ser HOMBRES ESPIRITUALES, y por tanto RACIONALES. Esta será la función de padres y educadores hasta que llegado el niño a edad madura, pueda ser su propio jardinero.
¿No creen que si c/u cumpliera con esto, en lugar de haber tantas selvas impenetrables en el mundo, habría mas jardines agradables?
Y a modo de conclusión, quiero notar la importancia de un buen matrimonio. Si la pareja no tiene el mismo rumbo, cada uno hará en el jardín de sus hijos lo que le parezca mejor y un día uno pondrá una semilla que al siguiente vendrá el otro para sacarla y poner en su lugar su semilla. Solo vacío, dolor y desgarro serán el resultado de tanta disparidad.
La mayoría de las chicas con quienes hablo mueren por tener un hijo y nada me dicen del hombre al cual amarán y por el que serán amadas. Hombre del cual el hijo será un fruto.
Chicas, si para ustedes es prioritario sobre le hombre el hijo, no les auguro nada bueno x que ese hijo será el fruto de un deseo egoísta (bien encubierto y quizá inconsciente) antes que de un acto de amor: DE ENTREGA. Piensen sobre eso, no desechen esta afirmación sin darle antes una profunda reflexión. Todo en esta vida está encadenado. Si las bases están mal el resto lo estará y por resto incluyo a los hijos que crecerán egoístas, individualistas, sin dominio de sus pasiones…un mundo que será mas bien un campo de batalla, ¿no creen?
El matrimonio, creo yo, no esta hecho para los débiles, los egoístas y los inseguros. Recuerden: LA BASE DE TODO GRAN CAMBIO RADICA EN EL CAMBIO INDIVIDUAL (Madre de San Bernardo de Claraval)
Hasta la próxima!

Ayer estaba con un amigo que me decía: los papás tiene una enorme influencia sobre los hijos, es una realidad…pero: una mamá dificil puede llegar a arruinar la vida de sus hijos. Que pensamiento, no?. mmm es posible que opinás vos?. Lo que si es seguro es que un hijo viene de arriba, a probar la capacidad de la persona para amar de verdad, con todo lo que eso trae aparejado (el verdadero amor, ese de hacer sin esperar recompensa) y ese amor empieza no en el momento del embarazo, sino que empieza con las iniciales del papá y la mamá y es casi “kármico” que te acompañe amor desde la concepción, se “intuye”…se vive…
Hola Vicky !! Que linda visita, amiga!
¡Que temas has tocado con tu amigo, eh!
…Una mamá difícil, puede llegar a arruinar la vida de sus hijos…(la de su marido, la de su entorno, la suya misma).
Viste lo que dicen: “no podés dar lo que no tenés”, “no le pidas peras al olmo”…Si somos tristes, daremos tristezas, si somos taimados, generaremos desconfianza, cosecharemos lo que sembremos.
Concuerdo totalmente con vos en cuanto a que el amor empieza con las iniciales del padre y de la madre. ¡Hurra! ¡Alguien que por fin se da cuenta!!! jajaa.
Si,amiga. Y volvemos de nuevo a la madre. Si ella no enseña desde la cuna a sus hijos a AMAR, a éstos les costará luego hacerlo sinceramente.
Creo que hoy es un reflejo de esa incapacidad de las madres de enseñar a amar.
No hay capacidad de renuncia, de sacrificio, de entrega. Hoy todos quieren alimentar el propio ego, satisfacer cada capricho y la tipica es “primero yo”…incluso primero que mis hijos. Que pena, ¿no?
Hace mucho, hablando con un amigo, él más bien ateo, yo con mis creencias, los dos nos planteabamos ¿cuál sería el remedio para este mundo?
Él decía una cosa, yo otra y asi estuvimos ennumerando montón de opciones. Hasta que Ale (si,si, Ale, jaja)con esa capacidad de síntesis propia de los hombres, en dos patadas resumió nuestra conversación: Los dos estamos de acuerdo en que lo que hace falta en este mundo es mas AMOR.
Creo que es un desafío importante y digno de aprender. Tenemos que tratar de aprender el arte de amar al otro, no importa lo difícil que sea entenderlo, no importa lo distinto que piense de nosotros, y no importa (y esto sí que es DIFICIL)el daño que esa persona nos haga. El perdón es fruto del amor.
El más claro ejemplo del amor, lamentablemente, lo dan los perros. No importa lo mal que los tratemos, siempre nos esperan moviendo la cola y siempre se quedan al lado nuestro.
La pregunta es (y viene rondando mi mente desde hace un buen tiempo) ¿cómo enseñamos a amar?
Besotes, amiga!
Como me gusta verte volviendo a casa…
Bienvenida.